Nació el 7 de septiembre de 1918 en la población de Mitón, actualmente jurisdicción de la parroquia cegarra municipio candelaria del estado Trujillo. Sus padres fueron: José Miguel Pichardo y María rosario Márquez. Tuvo un hermano legítimo el Dr. Juan de Jesús Pichardo Márquez, ya fallecido y que vivió y ejerció profesionalmente en Caracas y tres hermanos naturales: Nicolás, Teófilo e Isabel Teresa Leal de Velazco, los dos primeros ya murieron y la última vive actualmente en Maracay. Se caso el 17 de septiembre de 1957 en la ciudad de caracas con el Dr. José Marceliano Velásquez, quien era nativo de Chejende y compañero de estudio universitario de su hermano Juan de Jesús. Tuvo un hijo adoptivo, Luis Alfonso Velásquez Pichardo, y seis de crianza: María Rosario Arraiz, Margarita Perdomo, Mercedes Perdomo, Claudio Briceño, Maritza Valenzuela y José Gregorio Valera. Estudio la primaria en Caraché, en el colegio de la niña Guadalupe Román, se gradúa de normalista en la ciudad de Caracas, en el instituto Miquel Antonio Caro. Desde muy temprana edad, dieciséis años, demostró su vocación de docente, siendo maestra en Mitón, y después de graduada en la escuela los dos caminos en Caracas. Posteriormente al contraer matrimonio en Valera, en el año 1958-1959 trabajo en la escuela Padre Blanco y en el año 1959-1960 en el grupo escolar Eloísa Fonseca, donde fue jubilada en abril de 1960.

Durante los años 1958-1964, vivió en Valera y luego se radico en Mitón hasta sus últimos años de vidas. Siempre se caracterizo por su preocupación, apoyo, y búsqueda de soluciones para las personas más humildes y necesitadas, para quienes no escatimo esfuerzos en lograr su bienestar. Demostró una firme y profunda formación religiosa cristiana, que le valió el respeto y consideración de su comunidad. Debido a su arraigado principio ético y moral, fue ejemplo y orientación para quienes la conocieron. Sobre ella, el historiador Emigdio Cañizáles Quedes, en una reseña que le dedico y que denomino: “Mitón, apunte para la historia”, sintetiza su personalidad de una forma muy acertada al expresar lo siguiente: “Adelantaremos que en Doña Cantalicia Pichardo de Velásquez a tenido Mitón, no solo la propulsora de la enseñanza, si no una matriarca para el bien social y la recta formación cívica de su comunidad. Mujer en su puesto de ductora ejemplar. Mano caritativa para el menesteroso y desvalido y gentileza del mejor señorío. Quien llego a su casa tuvo atención de puertas abiertas y amplitud para el dialogo”. Impulso y motorizo en lo social, político, económico, cultural y religioso el desarrollo y se destaco por sus esfuerzos en lograr soluciones a los diferentes problemas de la población, para la cual siempre fue actora principal en todas sus luchas. Murió en caracas el 13 de mayo de 1991 (el día de las madres) y sus restos reposan en el cementerio de Mitón.

Resumen biográfico escrito por Luis Alfonso Velásquez Pichardo (07/09/2010)

Comentarios de algunos compañeros docentes y paisanos que tuvieron oportunidad de compartir con Doña Cantalicia.

CANTALICIA PICHARDO, Fue una distinguida dama de Mitón, descendiente de una familia con propiedades cafetaleras en el sitio La Montañita, donde aún se aprecia la vivienda con grandes patios cercados para el tratamiento del café maduro. A Cantalicia la he considerado siempre “la Primera Dama de Mitón”, por ser una persona muy relacionada y representativa de su lar nativo. Fue Profesora de Educación, y su propia casa fue sede de varios grados de Educación Primaria, donde compartimos con ella compañeros educadores: Zárate, Olga Luna, Ailie Díaz y este servidor, entre otros.

Cantalicia logró traer el primer radio receptor al pueblo, y para esa época, con la ayuda de un buen grupo de paisanos, le montamos las antenas con inmensas vigas de madera de casi 5 metros de altura, que fueron enterradas en el jardín dizque para la mejor recepción de las Emisoras Radio Trujillo, Radio Valera y las del Estado Lara.  Puedo agregar que para la época de la Historia de Mitón, se recogen un numeroso grupo de distinguidas y recordadas familias: Pichardo, Márquez, Amaya, Perdomo, Cordero, Calderón, Pineda, Zambrano, Andrade, Méndez, Rodríguez, Graterol, Balestrini, Semprún, Cañizales, Muñoz, Valera y Ruiz, entre otras.  

Pedro Regulo Calderón:

La señora Cantalicia, vecina de toda la vida y amiga incondicional, fue mi maestra de segundo grado a quien siempre recuerdo; reconocida como persona de muy alta estima en la comunidad por su espíritu amable, colaborador y solidario con sus semejantes.

María Dolores Rodríguez de Núñez.


Carta donde notifican credencial de maestra.

 

Doña Cantalicia, junto a un grupo de alumnos de la escuela los dos caminos en Caracas.

 

Carta informando su jubilación


Tarjeta de invitación preparada por sus colegas, se observan firmas de sus compañeros.

Tarjeta indicando el programa en homenaje para el acto de jublación.