Entre los finales de la década de 1950 y comienzos de 1960, se reunió un grupo de mitoneros en la ciudad de Maracaibo. Llegaron a la residencia de Rosa Zambrano, quien estaba acompañada de su  hijo Ramón y su nieta Celina Zambrano. Esta casa estaba ubicada en el sector Corito de los haticos por arriba, muy cerca de la molienda y el bar la caimana; lugares muy conocidos en el sector para la época. Estos paisanos con ciertos años de residencia en el Zulia, compartia su casa en comodas y economicas piezas de alquiler, condición que permitió a un grupo de coterráneos, aventurarse en busca de nuevas oportunidades de trabajo en esta zona.

Con la firme intención de encontrar trabajo, llegaron a hospedarse en la residencia de sus amigos, con cierta diferencia de tiempo: Ademar Rosales, Amable Briceño, Leopoldo Barreto (+) y Víctor Muñoz, todos de Mitón, en su mayoría del sector la callecita. Al poco tiempo de su llegada, lograron encontrar trabajo en el hospital general del sur (Sanatorio) ubicado en la zona sur de la cuidad. También la residencia sirvió de punto de encuentro para algunos paisanos como: Dilio Barreto, Adolfo Vergara, Pedro Vergara (+), Joaquín y Juan Palma, quienes venían con frecuencia los fines de semana a compartir con sus amigos; se tomaban algunas cervecitas y jugaban al domino.

En cierta ocasión, la familia Zambrano fue visitada por Angel María Valera (+) “hijo de Don Víctor Valera”, llego de pronto, sin previo aviso a compartir un poco con todo el grupo de paisanos residenciados allí. Sorpresa desagradable de Angel María, cuando en la puerta de la residencia fue recibido por Ramón Zambrano, (a quien no veía desde niño), machete en mano con la disposición de atacarlo; pues cuando muchacho, Angel María, le había pegado un coscorrón por la perdida de una metra, cuando estudiaban la primaria en la escuela Roberto Gabaldon Iragorry. –¡Te atreviste a venir a mi casa y me jod….. por una metra.!. Gracias a dios todo esto no pasó a mayor, solo fue una travesura infantil; un apretón de mano y una disculpa de persona ya adulta, fue lo necesario para disolver este mal entendido.

Los integrantes de esta familia Zambrano, se mudaron del sector Corito a la zona sur de la ciudad (Barrio el silencio). Madre e hijo murieron, su nieta Celina vive en un sector de Maracaibo. En la actualidad jubilados de sus actividades realizadas en el hospital general del sur, siguen residenciados en el sector Manzanillo del Municipio San Francisco, Amable Briceño y Ademar Rosales acompañados de sus esposas e hijos. Incondicional amigo y vecino de ambos: Leopoldo Barreto, quien también se jubiló del mismo hospital, murió (Ver post en blog) en Barquisimeto el año pasado. Víctor, hermano menor de los conocidos músicos de la bandolina Juan y Edmundo Muñoz, viajo a Caracas, allí trabajó en una empresa hasta su jubilación. Contrajo Matrimonio con una paisana del pueblo y fijó su residencia en la población de Monay.

Sector Corito.
Vista actual de la casa que perteneció a la familia Zambrano, ubicada en el sector Corito de la parroquia Cristo de Aranza en Maracaibo.